¿Cómo formular nuestros objetivos? Técnicas maestras

El Coaching es una disciplina que te ayuda a conocer una mejor versión de vos mismo, una versión plena que logra sus objetivos. Y en el mundo del Coaching, los objetivos son como la brújula que guía tu camino. Acá es donde los coaches ayudamos a nuestros clientes a definir qué quieren lograr y a mantener su motivación durante ese proceso.

A la hora de elegir objetivos tenemos en cuenta varios factores, los cuales voy a compartir en este espacio para que puedas beneficiarte de esto y tenerlo en cuenta para cuando vayas a darle forma a tus nuevos planes de ahora en adelante.

Una de las claves que tengo en cuenta para definir objetivos es que deben ser positivos y específicos, es decir, hay que describir con claridad qué es lo que se quiere lograr, qué es lo que se quiere alcanzar, en lugar de lo que se quiere evitar. Por ejemplo, en vez de decir “no quiero ser pobre financieramente”, podría reformularlo diciendo “quiero ser próspero financieramente”, y siempre son bienvenidos los detalles para fortalecer la intención, como por ejemplo, “quiero tener un vehículo para salir a pasear los fines de semana, o quiero tener dinero suficiente para salir a comer en restaurantes con las personas que amo”. Esto es algo para tener en cuenta siempre en la formulación de objetivos, metas o estados deseados, siempre formularlos desde un aspecto positivo y específico.

Además, es importante adaptar los objetivos a las necesidades individuales, ya que no hay un enfoque único para todos. Esto quiere decir que hay que prestar atención a las necesidades y deseos personales, no a los de los demás. “Mi pareja quiere esto para mí, la sociedad exige aquello de mí, mis padres esperan eso otro...” Bueno, acá la clave es que vos decidas por y para vos, es simple, haciéndolo desde el amor propio. Existe una delgada línea con el egoísmo, pero si ese obrar nace del corazón, y actúa de manera honesta con tus principios y valores, entonces para mí siempre va a ser acertado. Pase lo que pase en el medio, esos objetivos son los que siempre se logran. Hay algo místico en el medio que definitivamente pienso desarrollar, pero en otro momento.

Otra cosa que podemos tener en cuenta es que esos objetivos sean medibles, es decir, que deben tener indicadores para medir su logro y reforzar el progreso. ¿Qué te va a hacer darte cuenta de que alcanzaste ese objetivo que te propones?, ¿Qué va a determinar que lo lograste? Y no solo eso, sino que además, al poder medir el progreso, vamos a tener una perspectiva del avance que estamos teniendo, e incluso podemos mantener la motivación al celebrar cada paso dado, cada sub-objetivo logrado que nos acerque a nuestra línea de meta final. Por eso es importante que los objetivos sean medibles.

La siguiente cosa a tener en cuenta es que el objetivo debe ser alcanzable. Esto es importante porque si el objetivo no es factible de lograr, vamos a estar prácticamente perdiendo el tiempo. Me acuerdo igualmente del escritor uruguayo Eduardo Galeano, cuando contaba sobre las utopías y cómo su razón de ser, es decir para qué servían, era caminar simplemente. Citaba el ejemplo en una metáfora sobre caminar hacia el horizonte, y cada vez que dabas un paso adelante, el horizonte se alejaba un paso. Esto significaba que nunca lo alcanzarías, pero servía en efecto para mantenerte caminando hacia adelante. Bueno, con esto no quiero decir que nuestros objetivos tengan que ser como el horizonte, y tengamos que apuntar hacia una utopía, algo improbable de alcanzar, sino que remarco que es importante que la meta sea alcanzable, para evitar frustraciones y mantener una persistencia en el camino, y a la vez, para mí es válido mantener la ilusión de querer ir más allá, hacia ese horizonte, lo cual invita a trascender y a romper las barreras de lo conocido. Así pensaron grandes personajes de la historia que lograron cosas que en la antigüedad parecían imposibles.

Otra cosa a considerar es que el objetivo debe ser relevante. Esto quiere decir que tiene que ser importante y motivador para vos, porque eso es lo que va a reforzar tu compromiso. Si te pones un objetivo de largo plazo súper ambicioso, se entiende que durante el proceso tu motivación va a tambalear, pero es válido considerar que si ese objetivo o meta es lo suficientemente importante, entonces no vas a desistir, debido a la importancia en sí del mismo. La motivación es un factor circunstancial y como las olas del mar, sube y baja, por eso es bueno también acompañar esto con hábitos saludables que contribuyan a mantener el temple emocional y la salud física y mental. De esta manera, uno se siente preparado y listo para seguir adelante hacia ese objetivo relevante que se propuso.

La siguiente cosa a considerar es el tiempo. Los objetivos deben tener una fecha límite para cumplirse, lo que te ayuda a establecer una estrategia eficaz. Esto sirve para que uno no se cuelgue 'en la luna de Valencia', como suelo decir yo. En coaching usamos el término "procrastinación", que es cuando dejas pasar el tiempo y postergas las tareas importantes, ocupándote de cosas insignificantes que no contribuyen realmente al avance en tu objetivo principal. Por eso es bueno priorizar las tareas, desde las urgentes hasta las insignificantes, y actuar según corresponda.

Y respecto a las fechas límites, bueno, es útil poner fechas límites para así tener una noción de tiempo estimado que va a llevar todo el proceso, de esta manera, mediante plazos, podemos reforzar nuestro compromiso con el paso a paso, recordando que el tiempo es limitado. Si bien en la práctica los plazos pueden variar y cambiar, el objetivo principal deben seguir siendo el mismo. Es sabido que las cosas bien hechas llevan tiempo, y no hay que ser tan duro con uno mismo si toca reajustar las fechas. Esto es prueba y error, es intentarlo a pesar de las adversidades que vayan surgiendo. Es tener resiliencia frente a los obstáculos y saber adaptarse a las circunstancias cuando toque adaptarse al cambio. Y en la vida, el cambio es permanente.

La otra cosa a tener en cuenta es que el objetivo debe ser ecológico. Esto significa considerar las consecuencias en el entorno y en otras personas. A ver, lo que quiero hacer o lograr, ¿cómo me afecta a mí?, ¿cómo afecta al entorno? Se trata básicamente de entender las consecuencias de nuestras acciones, hacernos conscientes de ellas. Si nuestro objetivo va a atentar contra la integridad de nuestro prójimo, bueno, hay que reconsiderar las cosas. De lo contrario, si es algo que va a ayudar de alguna manera a los demás, entonces es ideal. Esto es algo donde juega la ética y la moral de cada uno. Vos podés hacer lo que quieras, por supuesto que existen leyes y si para lograr tus objetivos decidis engañar y estafar a la gente, puede ser que más tarde pagues las consecuencias. Lo más conveniente es hacer las cosas bien, respetando al prójimo.

Bueno, ya conté entonces sobre las cosas a considerar a la hora de formular objetivos, mencionando 7 factores importantes: POSITIVOS, ESPECÍFICOS, MEDIBLES, ALCANZABLES, RELEVANTES, con un TIEMPO y ECOLÓGICOS.

Otra cosa que yo suelo tener en cuenta cuando trabajo con objetivos es la pirámide. Esto se trata de visualizar tus objetivos como una pirámide con tu visión de vida en la cima. Se trata, claro, de una metáfora poderosa. Básicamente, en la base de la pirámide puedes ir poniendo las tareas pequeñas que van a contribuir a acercarte a esa visión de vida que está en la cima. Significa que todas tus acciones por debajo deben contribuir al avance hacia tus metas de largo plazo. Esto implica una gestión efectiva del tiempo y una planificación cuidadosa para asegurarte de que cada paso te acerque a tus objetivos más grandes.

Otra cosa que suelo tener en cuenta es la visión clara. El definir objetivos te brinda una visión clara de lo que deseas lograr. Esta visión actúa como un motor de motivación y crecimiento personal. Te ayuda a eliminar malos hábitos y a desarrollar nuevos y mejores hábitos. Cuando tenes una meta definida, te resulta más fácil evitar interferencias y distracciones, ya que tenes un rumbo claro y un objetivo sólido. Por eso es importante definir objetivos y metas que lograr en tu vida, para tener así una visión clara del destino o estado deseado que quieras alcanzar.

Hablando sobre prioridades a la hora de formular objetivos, también podemos tener en cuenta la Matriz de Eisenhower, que es una herramienta efectiva para la organización y priorización de tareas. Se basa en la clasificación de tareas en cuatro categorías distintas: importantes y urgentes, importantes pero no urgentes, urgentes pero no importantes, y ni importantes ni urgentes. Esto te ayuda a determinar qué tareas requieren atención inmediata, cuáles pueden programarse, cuáles pueden delegarse y cuáles pueden o deben eliminarse. La clave está en centrarte en lo que es importante y urgente, evitando procrastinar y distraerte demasiado.

Finalmente, quisiera mencionar el plan de acción. Ya desarrollada la formulación de objetivos y qué cosas tener en cuenta para hacer eficiente este proceso y sus resultados, hay algo sumamente importante que son los pasos que vamos a ejecutar para llevar a cabo el avance hacia ese objetivo. Se entiende que sin acción, nada sucede. Entonces ahí es cuando ideamos un plan de acción eficiente que nos lleve a lograr lo que queremos. Crear un plan de trabajo adecuado implica definir pasos concretos, asignar responsabilidades, establecer fechas límite realistas, identificar los recursos necesarios, anticipar desafíos, visualizar los resultados deseados y evaluar constantemente. Un plan de acción bien diseñado es esencial para lograr objetivos de manera efectiva y organizada. Esto es algo que, al igual que los objetivos, el coach diseña junto a su cliente. En la práctica y en términos de Coaching, le llamamos Modelo de Planeación Exprés, es cuando el cliente construye su propio plan de acción con la guía del coach. Todo parte de una pregunta como por ejemplo: “¿Cuál va a ser tu primer paso para llegar a ese objetivo?” Esto fomenta la autoconfianza y la seguridad del cliente, ya que descubre sus propias respuestas y se convierte en parte activa del proceso.

En resumen, los objetivos son muy importantes en el Coaching y representan una de las claves para alcanzar el éxito. Definir metas específicas, alinearlas con tu visión de vida y crear un plan de acción efectivo te va a ayudar a avanzar hacia tus sueños y metas. Espero que esta información te resulte útil y que te sirva para elegir y avanzar hacia tus próximas metas. Adelante!

Juan Ignacio Bella