Mindfulness + Coaching: Transformación Personal

¿Te has sentido alguna vez atrapado en la rutina, como un espectador de tu propia vida, y te gustaría encontrar una forma de tomar las riendas de tu destino?

Mindfulness y Coaching: Una combinación poderosa para el cambio personal

Es probable que te encuentres en algún momento con personas que buscan ayuda, que buscan apoyo pero que a la vez presentan una resistencia al cambio.

En el área del Coaching, especialmente cuando se incorpora el mindfulness, surge un desafío intrigante, el cual es identificar a quienes realmente valoran tu ayuda y están dispuestos a asumir la responsabilidad de su vida.

Primero lo primero, ¿Qué es mindfulness?

Mindfulness es la práctica de estar consciente y presente en el momento actual, sin juzgar. Implica enfocar la atención en pensamientos, sensaciones y emociones sin distracciones, lo que promueve la calma, la claridad mental y la reducción del estrés.

Cuando sumamos esto del mindfulness al Coaching, comenzamos el proceso con empatía, construyendo por decir de alguna manera un puente de confianza. En términos de Coaching también le llamamos "raport", es un espacio donde podemos conectar con quien tenemos en frente, demostrando que nos preocupamos genuinamente y comprendemos la lucha por la que la persona o el cliente que tengamos en frente pueda estar pasando. Ellos tienen que sentir eso, ya que de esa forma es que se pueden abrir a nuestras sugerencias, apoyo u orientación durante el proceso. En esta etapa la autenticidad y la empatía son esenciales.

Luego, el empoderamiento toma protagonismo a través de la responsabilidad. Es crucial que el cliente reconozca su papel en la situación y esté dispuesto a dar pasos hacia el cambio. Es muy común actualmente que la gente viva en lo que llamo "piloto automático" o "modo espectador" donde si la vida se tratase de una obra de teatro, ellos prefieren ser espectadores en el público y no los protagonistas en el escenario. Esto es metáfora claramente, pero tiene importantes similitudes con la realidad. La acción del Coach puede venir de la mano de las preguntas poderosas que propongan un llamado a la acción, como por ejemplo "Qué acción tomarás al respecto?" de esta manera se estimula la creatividad y autoevaluación.

Otra fase importante es estudiar los intentos previos de resolución por parte del cliente. Hay personas que quedan atrapadas en sus historias de lucha sin reconocer los esfuerzos pasados. No sólo se trata de identificar y celebrar los éxitos, sinó también los fracasos para usar las lecciones aprendidas ahí para resolver las situaciones futuras de manera pronta y eficiente.

Por eso se puede preguntar algo como "Qué medidas tomaste hasta el momento?" y con esto se crea un punto de partida y se fomenta el progreso.

A medida que la relación crece, el Coach puede ofrecer orientación a través de recomendaciones respetuosas, preguntando por ejemplo: "¿Puedo sugerir algo o compartir algunas ideas?" brindando espacio para su participación activa en el proceso de toma de decisiones. Vale aclarar que esto se sale del márgen específico del Coaching en el aspecto de neutralidad o más bien no-juicio u opinión, pero siendo sinceros, lo que se debe priorizar es trabajar de manera consciente y profesional, siendo que si esto implica en algún momento sugerir algo a quien tenemos en frente, con tal de brindarle claridad mental y ayudarlo a reflexionar, bienvenido sea.

Finalmente siempre se puede reforzar el empoderamiento del cliente al preguntar, "¿Cuál es tu próximo paso?" Una vez que asumen la responsabilidad, se sienten más seguros para dar los pasos necesarios. Hay que aprovechar los momentos de lucides y consciencia plena para definir cuál será el proceso de ejecución para lograr cada objetivo.

El Coach no debe olvidar que no va a poder trabajar el problema de alguien, más que esa persona en sí misma. Los desafíos que enfrentan siempre van a ser personales y por más empatía que uno pueda tener, cada quien pisa sólo. El Coach debe guiar siempre en el camino hacia la solución.

La combinación de mindfulness y coaching ofrece una herramienta poderosa para el cambio personal y el crecimiento. Al abordar estos pasos con sensibilidad y paciencia, se puede ayudar a las personas a desbloquear su potencial y tomar el control de sus vidas.

Juan Ignacio Bella