¿Alguna vez te sentiste como si no merecieras lo que tenés?
¿Pensaste en que quizás hay personas más capacitadas, inteligentes o capaces que vos, y que no vas a llegar a ser como ellos o lograr lo que ellos logran?
¿Sentís que en algún momento podrías perder lo que conseguiste si los demás te rechazaran?
¿Te resulta difícil reconocer que tus esfuerzos y dedicación te llevaron al éxito que disfrutás en este momento?
¿Por más que hagas todo lo posible, sentís que nunca es suficiente?
Bueno, si respondiste de manera afirmativa a una o más de estas preguntas, es posible que estes experimentando lo que se conoce como el "Sindrome del Impostor". Este síndrome te hace creer que no sos merecedor de tus logros, te hace desestimar tus esfuerzos, dedicación y contribuciones que te llevaron a una posición en la que quizás incluso no te sientas afortunado. Incluso comparándote de la manera errada con los demás, hay una idea o creencia existente en vos que no deja de sabotear tu avance hacia el logro de tus metas.
Este tipo de auto-percepción errada te lleva a desvalorarte, poniéndote "por debajo" de las personas o situaciones de a tu alrededor, creyendo que no estás a la altura de las circunstancias para lograr lo que te propongas. Esto es algo negativo porque creer que no lo vas a lograr, puede ser algo decisivo para determinar los resultados en lo que te propongas en la vida. Es muy importante poder identificar estas creencias y perspectivas auto-destructivas, validarlas y transformarlas, para así poder mejorar y evolucionar en todo aspecto de la vida.
Vamos a trabajar este asunto paso a paso, empezando por reconocer al Síndrome del Impostor. A continuación te brindo algunas características y comportamientos que pueden ayudarte a identificarlo, y de paso te voy dando algunas sugerencias para mejorar cada aspecto:
◉ Perfeccionismo. Se trata de la búsqueda implacable de la perfección en lugar de conformarse con la excelencia de un buen resultado. Esto no quiere decir compararse, competir y que querer ser mejor subiendo los estándares sea malo, sinó que se trata de ser realista y entender que como en todo proceso, conviene ser consciente de las capacidades y de las circunstancias también que determinan los resultados. Hacer lo posible para hacerlo mejor, en lo que sea, pero no dejarse afectar por el resultado final. Nuestros logros no nos identifican más que nuestra propia naturaleza intrínseca. ¿Se entiende esto? Yo no soy mi trabajo ni mi rol en la sociedad, ni mis fracasos ni mis logros tampoco. Asumir nuestra identidad sin condiciones, el famoso "YO SOY" simplemente, es lo libera de toda expectativa impuesta por la mente. A mi entender, la excelencia pasa por comprender, obrar y vivir desde esta verdad.
◉ Creer que tu éxito depende de factores externos. Esto es sentirte "menos" y limitar tu capacidad para tomar control de tu propia vida y alcance de metas. El éxito es algo subjetivo, para cada persona significa algo distinto. Te invito a que pienses detenidamente qué es tenér éxito en la vida para vos. No se trata de lo que los estereotipos imponen, eso es un modelo consumista impuesto por quienes sólo quieren venderte algo. Pensá en todo lo que sos, en todo lo que tenés actualmente. Lo invaluable. No pasa por los factores externos, sino los internos. Una vez más, tu naturaleza intrínseca. Reconocé su valor y su verdad.
◉ Dificultad para reconocer tus propias habilidades y talentos. Esto es limitar la confianza en vos mismo frenando tu crecimiento personal y profesional. Compararse es algo delicado, porque siempre va a haber alguien más "arriba" y alguien más "abajo". Pensá en vos, en tus capacidades y talentos naturales. Podés empezar a trabajarlos para pulir tus habilidades. Es un trabajo pulcro que demanda tiempo y dedicación, pero creéme que lo vale. Tenés toda la vida para descubrirlo y trabajarlo.
◉ Tendencia al autosabotaje. Esto es tomar acciones en contra de tus propios intereses o metas, lo cual obstaculiza tu éxito y bienestar. En Coaching trabajos en la transformación de creencias limitantes; podes preguntarte siempre si lo que creés sobre vos es cierto o no, es decir si tiene razón de ser o no la tiene. Muchas veces vivimos de ideas que damos por ciertas y en realidad no lo son. Intentá identificar cuáles son esas tendencias a auto-sabotearte y empezá a cuestionarlas hasta poder revertir cada debilidad y transformarla en fortaleza.
◉ Miedo al éxito. Esto es el temor a las responsabilidades y cambios que vienen con el éxito, lo cual puede llevar a sabotear las oportunidades de logro. Suele pasar que cuando uno se enfoca en el resultado final, se olvida del momento presente y pone la atención donde no debería estar del todo. Está bien tener orientación y saber hacia donde uno se dirige, pero la atención debe estar en el presente. Hace años escuché una historia sobre los arqueros asiáticos antiguos, quienes no se enfocaban en dar en el blanco, sinó en cuidar los detalles para hacer del tiro un proceso armonioso, natural y excelente. De esta manera, cuidando los detalles en momento presente, era simplemente inevitable no dar en el blanco. ¿Se entiende? Intentá aplicarlo a la vida real, centrate en el proceso de lo que hagas y no temas por lo que vaya a venir. Lo real está pasando en este instante. Está bien anticiparse antes que improvisar, pero no sirve de nada pre-ocuparse de algo que no llegó y que quizás nunca lo haga. Es mejor ocuparse y manifestar desde la fe en los mejores resultados, aquello que realmente querés desde el corazón.
◉ Ansiedad y temor a ser descubierto como un fraude. Esto es sentir que tus logros son el resultado de la suerte o el engaño, en lugar de tus habilidades genuinas, lo cual puede generar inseguridad y autoevaluación negativa. Es un buen momento para sacarte las etiquetas restrictivas y la ansiedad y miedo de que te juega la mente. Algunas cosas simplemente van a pasar, y depende de vos en cómo las interpretes y aprendas de ellas. No hay forma de vivir sin experimentar el camino con todas las sensaciones y vivencias que esto implica. Es inteligente asumir el rol que tenemos en este juego y simplemente "jugar" el papel que mejor nos haga sentirnos. Si te crees menos, vas a obrar y limitarte a ser menos, en cambio si te crees más, vas a obrar y potenciarte hasta llegar a ser siempre algo más. Apuntá alto, pero no olvides respetar tu entorno, porque todo lo que uno da, vuelve.
Siguiendo con el asunto del Síndrome del Impostor, podríamos decir que la mente siempre inventa voces internas indeseables que sururran frases sarcásticas como:
◉ "¿Quién soy yo para hablar de esto?"
◉ "Seguramente la próxima vez no tengo suerte"
◉ "Yo no merezco esto o aquello"
◉ "No voy a lograrlo porque no soy lo suficientemente bueno" o peór aún...
◉ "No soy suficiente"
Bueno, es importante prestar atención a estas cosas porque en algunos casos, estos miedos pueden motivar a la persona a:
Primero, dar más de sí misma, lo cual puede parecer positivo inicialmente, pero así como viene la motivación espontánea, luego se va rápidamente, y la persona llegando a su límite se da cuenta de que nunca es suficiente haciendo todo lo posible para satisfacer las expectativas que creen que el mundo tiene sobre ellos. Esta sobreexigencia genera más ansiedad, cansancio físico y mental, a tal punto de terminar mal en cualquiera sea la situación que la persona esa se encuentre, sea una relación laboral, de pareja o familiar. El problema no es dar lo mejor de uno mismo, sino intentar satisfacer una expectativa poco realista que no sea la propia, sincera y basada en valores fundamentales. Hay que preguntarse: ¿Es esto lo que quiero yo o lo que quieren los demás?, ¿Necesito esto o aquello?, "¿Va a ayudarme a ser mejor en mi vida?, ¿Cómo y por qué lo haría?. Estas preguntas sirven para validar la creencia subyacente que existe detrás de nuestro avance hacia las metas. Es clave entendernos para transitar una vía más despejada y acertada hacia lo que sea que nos propongamos en la vida.
Y segundo, por otro lado, estos miedos que mencioné pueden llevar a las personas a no intentar avanzar en sus vidas personales o profesionales, perdiendo valiosas oportunidades por creer que no las merecen y que alguien más debería tomarlas. Hay que, como dije antes, cuestionar las creencias propias y validarlas. ¿Es esto que yo pienso sobre mí, cierto o no? desde ahí podemos cambiar el patrón de pensamiento y así nuestro comportamiento para empezar a avanzar correctamente hacia nuestro estado deseado, saliendo de la zona de confort dispuestos a arriesgar y a vivir la vida de una forma única e irrepetible.
Yo me considero una persona con experiencia con este síndrome (ja ja) porque por años tuve y tengo actualmente algunas creencias implantadas que son muy difíciles de transformar. No solo basta con una decisión, sino también de crear y mantener un hábito disciplinado que nos permita llegar a encontrar y mantener una dirección mejor en la vida. Es un desafío constante, que pasa por cada decisión. Hoy entiendo mejor de que sirve mucho entender de dónde proviene el síndrome y que mediante ciertas acciones se puede lidiar con las voces internas que buscan limitar el avance. Vamos a ver entonces algunos tips para enfrentar y superar al famoso Síndrome del Impostor:
◉ Aceptá que nunca vas a ser perfecto. Sí, por más evidente que esto suene, al EGO no le gusta aceptar que no es perfecto, pero de hecho nadie lo es. Como dije antes, es más inteligente buscar la excelencia en lugar de la perfección. Esto es dar lo mejor de vos en todo lo que haces, sin preocuparte por el resultado final. Importa, sí, pero no te pre-ocupes, simplemente ocupate de lo que podes hacer hoy. Acordate de los arqueros, quieren dar en el blanco pero no se enfocan en eso, sino en todo lo que hacen (el paso a paso) para disparar correctamente su flecha. ¿Captás la analogía? Enfocate en lo que estas haciendo hoy para acercarte a tu objetivo. Eso hace a la excelencia.
◉ Reconocé tus habilidades. Al principio puede ser difícil, pero en el fondo, sabes en qué sos bueno. Me refiero a tus talentos naturales, incluso si la habilidad no está trabajada aún. Pensá en la frase "la práctica hace a la habilidad". Bueno, es momento de reconocer qué cosas te gustan hacer, en qué sos bueno y en qué podrías contribuír al mundo. En Coaching le llamamos metas ecológicas. Te ayudo con lo siguiente: Creá una lista de aquellas cosas/áreas que considerás como tus fortalezas, es decir en las que sos bueno o tenés potencial. Por otro lado, creá otra lista con las cosas/áreas donde creas que podes mejorar. La idea de esta segunda lista no es exaltar tus debilidades ni nada por el estilo, sino identificarlas para así poder transformarlas en fortalezas. Carl Jung hablaba de hacer consciente lo inconsciente, bueno acá tratamos de abordar esas sombras y miedos para conocerlos mejor a tal punto de que dejen de frenar tu avance de una vez por todas.
◉ Cuidado al compararte con los demás. Cada persona es única y está viviendo su propia vida. Enfocate en tu camino y tus objetivos, y dejá que los demás hagan lo mismo. La vida no es una competencia, y si la ves de esa manera, estás en realidad compitiendo con vos mismo. La gente creé erróneamente que se dá sin recibir, y no es así, no hay falso actuar. Todo es un sinfin de causas y efectos, y tarde o temprano lo que das vuelve en formas misteriosas e inesperadas. Lo más inteligente es vivir con fe en base a la verdad, aceptando las cosas como son y empezando a tomar partido como protagonista de tu propia historia. ¡La vida es una aventura! empezá a jugar. Aunque a todo el mundo le importase lo que los demás piensen o digan, lo más importante realmente es aquello que vos pensas y decis sobre vos mismo, y en efecto tu obrar, es decir aquello que haces, ahora teniendo en cuenta a consciencia de que siempre vuelve. No está mal compararse con los demás, simplemente no olvides tu propósito y cómo son realmente las cosas.
◉ Aceptá que el miedo siempre siempre va a estar presente. Cada vez que te enfrentes a algo nuevo o diferente, el miedo va a aparecer. Esto es normal, la persona valiente no es que no tiene miedo, sino que actúa y sigue adelante a pesar de éste. En lugar de ignorarlo, reconócelo como una señal de que estás a punto de salir de tu zona de confort, estás avanzando y creciendo en la vida, estas viviendo tu aventura. Hacelo sin olvidar de que esto es un juego, y sí, no lo digo para quitar seriedad a la experiencia, sino para que asumas que lo peor (o lo mejor) puede y quizás pase. ¿Y qué vas a hacer al respecto? Eso es lo interesante, lo que hagas luego, porque las cosas van a pasar siempre. Seguí avanzando, disfrutá el proceso. El miedo está para recordarte algo, que si aprendes a tener presente, vas a superar con facilidad. ¿A qué le tenés tanto miedo?, ¿y si pasara? : La vida sigue. No te olvides, seguí avanzando, disfrutá, viví tu vida como quieras de la mejor manera posible.
◉ Perdonate y amate más. Dejá de criticarte y juzgarte. Decí "BASTA" y pedite perdón a vos mismo por haber sido tan duro. Sos humano, todos lo somos. NADIE ES PERFECTO. Por eso hablamos ya de la excelencia, no se puede ser perfecto. Tenés que aprender a amarte un poco más, aceptando tus imperfecciones, y eso representa la belleza de la obra de vivir. Imagináte como el pintor, el artista, pintando tu obra, la cual es la vida. ¿Cómo vas a hacerlo?, ¿Qué clase de obra es?, ¿Qué transmite?, ¿Qué entrega al espectador?. Elegí mejor como vas a seguir adelante, es de gran utilidad empezar a valorar de verdad tus logros y lo que has conseguido hasta este punto de tu vida, por más poco o pequeño que esto parezca. Un 6 puede ser un 9 según la perspectiva, entonces cambiá tu forma de ver las cosas. Elegí ser más positivo sin dejar de ser realista. Grabá estas palabras: Perdonar, libera. Si yo te perdono, me perdono a mí mismo liberándome de una carga emocional y un karma o deber inneseario que me va a condicionar por el resto de mi camino. Si yo elijo amarte, es decir, aceptándote tal como sos, sin pretender cambiarte, voy a estar aceptándome y amándome a mí mismo, con todas mis impurezas. Ese es el arte de la excelencia. Tené en cuenta que no se necesita de nada realmente para estar completo, el simple hecho de estar vivo es el logro, regalo o manifestación. Pintor: ¿Cómo elegis pintar tu cuadro? , te sugiero, siempre, dale mucho color.
Bueno, quiero que pienses en estas cosas que escribí y te des un buen respiro, que te tomes el tiempo que necesites para reflexionar y darte finalmente una oportunidad nueva para estar mejor. Vos lo merecés. Creélo. Creélo hasta que el Síndrome del Impostor haya quedado opacado por una nueva y mejor versión de tu persona; una renovada que elije desde la valentía y no desde el miedo, una que obra desde la fe en lo positivo y vive desde la verdad intrínseca. Una versión tuya que no necesita nada de lo que ya tiene, una con color, auténtica, creativa, única e irrepetible. Vos sos suficiente, siempre lo fuiste. Ahora sonreí y pensá en todo lo bueno que tenés para aportar al mundo. Ya acabas de dar tu primer paso. Adelante!
Juan Ignacio Bella
